Diario Costa del Sol
22/06/2017

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El rey Alfonso XIII vuelve al Caminito del Rey 96 años después

19-05-2017
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Actualidad Actualidad El rey Alfonso XIII vuelve al Caminito del Rey 96 años después
Como si de un espejismo se tratara el monarca Alfonso XIII ha retornado casi un siglo después al lugar donde firmaría el acta de culminación de las obras hidráulicas de El Chorro y que se conoce desde entonces como “Sillón del Rey”.

Así ha comenzado la primera visita teatralizada que ha tenido lugar esta mañana para conmemorar el aniversario de la visita del Borbón hace ahora 96 años a este enclave.

Junto al rey han asistido políticos y técnicos, en realidad actores del grupo Municipal de Teatro de Ardales, que, ataviados con trajes de la época, han recorrido los escenarios originales del programa que el monarca tenía dispuesto para ese día. El sequito de autoridades, encabezado por el rey Alfonso XIII, ha estado formado por, Jorge Silvela, Secretario de Instrucción Pública; Juan de la Cierva, Ministro de Fomento en aquel entonces; el ingeniero responsable de la obra, Rafael Benjumea; el alcalde de Málaga, Francisco García Almendro; y de los pueblos colindantes como de Álora o Ardales ; el obispo de la ciudad y otras autoridades y personalidades de la época.

Sin duda, uno de los momentos más reseñables ha sido el paseo de Alfonso XIII junto a su séquito, por las pasarelas del Caminito del Rey. Como ocurriera entonces, el rey ha quedado impresionado por la obra de ingeniería que se acometió, así como por el espacio natural. Cuando el rey visitó el camino colgante, este era denominado como ‘Los Balconcillos’. Sin embargo, a partir de su paso, se hablaría de estas pasarelas como el Camino o Caminito del Rey.

Antes, el grupo pudo observar la Presa del Gaitanejo mientras el ingeniero responsable de las obras, Rafael Benjumea, iba explicando al rey la importancia de la central hidroeléctrica por ser pionera en el mundo.

Además de la comitiva, un total de veinticinco personas han tenido el privilegio de revivir la jornada real e integrarse dentro de ella. Así, los asistentes a esta visita teatralizada han caminado por estas históricas pasarelas de la mano de los personajes atentos a las explicaciones acerca del lugar.

Al llegar al Puentecillo de la Cueva del Toro, el monarca y toda la comitiva se han despedido, simulando como aquel día la salida del rey de las pasarelas para subir al tren que le llevaría a la estación de El Chorro para tomar un té y posteriormente al la localidad de Pizarra. Antes, el rey ha indicado a Rafael Benjumea su intención de que acometa en el futuro importantes obras en España tras elogiar las infraestructuras.

En total se han puesto por parte de la empresa gestora del Caminito del Rey, junto con el Ayuntamiento de Ardales, un total de 5 pases teatralizados. El segundo de ellos tendrá lugar la tarde del viernes y tres pases más, mañana sábado, para los cuáles se han agotado prácticamente todas las entradas.

“Estamos muy contentos de la gran acogida que han tenido estas visitas tan especiales que pretendemos mantener en los próximos años con el objetivo de poner en valor este lugar histórico.”, comenta Francisco Campano, gerente del Caminito del Rey.
Un proyecto de ingeniería pionero en el mundo

En 1901 comenzarían las obras hidroeléctricas desarrolladas durante más de veinte años en El Chorro, unas nuevas instalaciones que permitieron a la ciudad de Málaga disponer de suministro eléctrico, agua potable abundante y riegos en la zona de la Hoya colindante con el río Guadalhorce. Estas obras han sido consideradas uno de los proyectos de ingeniería civil más innovadores de principios del siglo XX. Para ello, se aprovecharon los desniveles que los ríos habían producido en los cañones del Desfiladero de los Gaitanes para realizar un arriesgado salto hidrológico que fue capaz de poner en marcha la primera gran central hidroeléctrica del sur de Europa.

El rey Alfonso XIII fue el encargado de inaugurar las obras siguiendo el programa que había diseñado el ingeniero principal, Rafael Benjumea.

Llegó en ferrocarril hasta la Estación de Gobantes (Peñarrubia), yendo en automóvil hasta cerca de la Villa de Ardales, donde embarcó en una lancha recorriendo el Pantano de El Chorro, almorzó junto a la Casa del Ingeniero, colocó la primera piedra en la Presa, firmando en el Sillón del Rey (tallado en roca caliza), para continuar visita a la Central de Gaitanejo y a las pasarelas que controlaban el canal del salto hidroeléctrico. El Rey, tras recorrer los dos primeros cañones cruza por el Puentecillo de la Cueva del Toro al ferrocarril que le traslada a la Estación de El Chorro (en Álora), desde donde siguió viaje hasta la localidad de Pizarra. Al día siguiente inauguraría varias obras emblemáticas en la ciudad de Málaga.
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