Diario Costa del Sol
17/06/2019

Torremolinos

 

Elecciones 26M en Torremolinos: Crecen los rumores sobre un pacto a tres bandas entre PSOE, Podemos y Ciudadanos

23-05-2019
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Torremolinos Torremolinos Elecciones 26M en Torremolinos: Crecen los rumores sobre un pacto a tres bandas entre PSOE, Podemos y Ciudadanos
Hace unos meses en las páginas de Diario Sur y antes de que se conociera los integrantes de las listas electorales, el portavoz de Ciudadanos, Ignacio Rivas vaticinaba su futuro: “Nunca seré alcalde de Torremolinos” le comentaba al corresponsal Alberto Gómez, y dejaba caer las claves sobre los rumores que esta última semana corren de boca en boca en relación a pactos encubiertos a tres bandas.

Se dice que los “alcaldables” José Ortiz (del PSOE), José Piña (de Adelante Torremolinos: Podemos-Izquierda Unida Andalucía) y Nicolás de Miguel (de Cs) han podido pactar para hacerse con el bastón de mando en caso de no lograr la mayoría necesaria para gobernar en solitario tras las elecciones municipales del 26 de mayo. El aumento de los votantes indecisos de última hora y la emergencia de formaciones como Vox o la que teledirige desde “Por mi Pueblo” el expopular, Pedro Fernández Montes, y el hecho de que haya nueve opciones diferentes que concurren a las elecciones les han forzado a prever asegurarse la alcaldía.

A la pregunta formulada por el periodista del SUR si había en Torremolinos algún partido que no considerara constitucionalista, Rivas contestó “Son constitucionalistas, pero no todos tienen ese perfil. El PSOE me está decepcionando mucho. Se está “podemizando” (…)”. El portavoz de Cs acusaba a Ortiz de “vender humo” y cada vez cobran más fuerza los rumores de que su partido prescinde de él por no ver con buenos ojos un pacto a tres bandas en un giro del “centro moderado”, como se definen en Cs, hacia la izquierda.

La marca naranja parece no encontrar candidatos adecuados en Torremolinos y han preferido hacer borrón y cuenta nueva y eliminar de su lista cualquier rastro de los concejales de esta última y convulsa legislatura que han tambaleado los cimientos y la buena imagen de la formación. Comenzaron con cuatro ediles y continuaron con la renuncia de Ángeles Vergara hace dos años de la portavocía. Es un secreto a voces que Vergara e Rivas no se soportaban y eran frecuentes escuchar sus gritos en las dependencias municipales. Dicen también que Vergara está hundida y depresiva pero ha sido durante estos años la gran “invisible” a la sombra del PSOE dentro de un partido cuyas propuestas para hacer avanzar Torremolinos no se han prodigado.

Está claro que el partido que lidera Albert Rivera no ha tenido el mejor ojo clínico a la hora de elegir a los miembros de su lista. Comenzaron con mal pie con la expulsión de Juan Machío por incumplir los estatutos y por el escándalo de una supuesta mediación para que a un familiar cercano le contrataran en una empresa municipal. Pero lejos de dejar su acta de concejal, Machío se pasó al grupo de los no adscritos y en su afán por aferrarse al poder ha fundado un nuevo partido localista con el que quiere hacerse con la alcaldía eligiendo a posta un nombre que, sin duda, provocará confusión a la hora de votar ya que concurre con la denominación de “Ciudadanos de Torremolinos (CTSTORREMOLINOS).

Pero si la legislatura comenzó mal, acaba peor con el abandono de Antonio Linde, un hombre intachable con fama de ser justo y cabal por “diferencias con el partido”. La lista corrió y le correspondía ocupar su puesto a Belén García, pero como empresaria hotelera le resultaba imposible compatibilizar ambas ocupaciones y el siguiente era Benjamín Montero. Otra decepción para el partido ya que abandonó Ciudadanos porque la dirección no aceptó su exigencia de ir como número cuatro en estas elecciones municipales, así que solicitó tener la consideración de concejal no adscrito.

Precisamente Rivas comentó en la entrevista que le concedió a Diario Sur “Supongo que Benjamín Montero considera que puede pedir otro régimen que le beneficie más…”, a lo que el periodista le preguntó: “¿Está diciendo que el PSOE ha comprado a Montero?”, Rivas se apresuró a contestar: “De mi boca jamás va a salir que hay una compra de voluntades, pero al PSOE le interesa que este señor sea concejal no adscrito. Así tiene otro posible voto en los plenos”.

Para rizar más el rizo de una formación que va pegando bandazos en Torremolinos, Albert Rivera decidió poner como número uno a una persona de su confianza: Nicolás de Miguel, exlíder de Ciudadanos en Euskadi y en 2016 rival de Iñigo Urkullu, Maddalen Iriarte o Alfonso Alonso en las autonómicas. De hecho, de Miguel lleva ya varios meses viviendo en Torremolinos. Este donostiarra nacido en 1963 ha pasado por varias formaciones políticas; militó de joven en Izquierda Unida. Con el nacimiento de UPyD, se afilió al partido de Rosa Díez, del que llegó a ser coordinador en Euskadi. Más tarde ocupó ese mismo cargo en Ciudadanos, lo que le llevó a ser candidato a lehendakari en 2016.
De Miguel aspiraba a ser como Inés Arrimadas en Euskadi pero ni siquiera logró ocupar el espacio que había dejado libre UPyD, con un escaño en el Parlamento Vasco desde 2009. Antes, en las municipales de 2015, la cosa no fue mucho mejor: un concejal en Getxo y otro en Laguardia. A ello se sumaba un electo en las Juntas Generales de Álava que acabó fuera del partido.

De Miguel continuó al frente de la formación naranja en Euskadi hasta otoño, cuando fue relevado por Luis Gordillo. Fuentes de Ciudadanos aluden a que De Miguel estaba en una "situación de transitoriedad" desde el congreso nacional de 2017, donde el partido se había dotado de nuevas estructuras autonómicas. En paralelo, había ocupado un puesto de asesor en el grupo parlamentario de La Rioja, algo que fue considerado "ilegal" por algunos críticos.

En Torremolinos, De Miguel se ha encontrado con una organización municipal dividida. En las autonómicas de diciembre fue la segunda fuerza con más del 20% de los votos, el mejor resultado de siempre y sólo superado por el PP. Llevará de número dos a David Obadía, hasta hace un año cargo de confianza del alcalde, el socialista José Ortiz. La número tres es Laura Moreno, abogada y candidata al Senado y del círculo de confianza del número uno por Málaga al Congreso, Guillermo Díaz.

Veremos cómo reacciona el electorado después de las sucesivas distensiones protagonizadas por la formación naranja en la localidad que tampoco cuenta con su coordinador local, Miguel Rojo, después de que el Diario Sur destapase que la junta directiva que dirige envió una propuesta de lista que no incluía a ninguna mujer aunque reservaba dos puestos a afiliadas "para que pareciese paritaria", como contamos en Diariodetorremolinos.com.

Si hay algo en lo que destaca Ciudadanos es en su hermetismo y en el control férreo que ejerce sobre sus cargos públicos que no tienen la libertad para poder expresar sus puntos de vista en redes sociales sin que previamente haya pasado por el filtro de la censura del partido.
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